En 2022 la Universidad recibirá el peor presupuesto del gobierno estatal en al menos 10 años, lo que pondrá en riesgo principalmente las aulas necesarias para las niñas y los niños de Jalisco que demandarán educación en los próximos años
El Consejo de Rectoras y Rectores de la Máxima Casa de Estudios de Jalisco aclara ante la opinión pública —con cifras— que el Gobernador Enrique Alfaro Ramírez miente una vez más cuando afirma que la Universidad “tuvo un trato correcto al recibir un incremento presupuestal”. Los números que presenta los utiliza a su conveniencia para engañar a la sociedad, sin aceptar con franqueza que no hay un incremento real.
Así se destaca en un desplegado de esta Casa de Estudio, dirigido al Gobernador de Jalisco, al Congreso estatal, a la comunidad universitaria y a la opinión pública.
El documento señala que el pasado 2 de diciembre, de madrugada y con prisa inusitada, el Congreso de Jalisco aprobó el Presupuesto de Egresos del Estado para el 2022, en donde la Universidad de Guadalajara recibió un trato injusto y una disminución de recursos respecto al presupuesto del presente año.
Explica que en 2022, la UdeG recibirá el peor presupuesto del gobierno estatal en al menos 10 años, lo que pondrá en riesgo su crecimiento y proyectos en beneficio de la sociedad jalisciense, principalmente: las aulas necesarias para las niñas y los niños de Jalisco, que demandarán una oportunidad educativa en los próximos años.
Cuatro indicadores demuestran que el castigo presupuestal a la UdeG es real y hacen evidentes las verdaderas prioridades del Gobernador:
Es también fundamental señalar que tanto el Gobernador del Estado como sus legisladoras y legisladores afines, se han negado a crear el “fondo para la gratuidad” de la educación superior pública, que es una obligación y un compromiso establecido en la Ley General de Educación Superior del país. Esto deja de manifiesto que la educación superior y el futuro de las y los niños y jóvenes de Jalisco no es una prioridad para el Gobernador del Estado.
Finalmente, el Consejo de Rectoras y Rectores reafirma que, no obstante, este castigo presupuestal, la Universidad de Guadalajara no cederá ante presiones, condicionamientos, ni chantajes del Gobierno del Estado para participar en consultas dirigidas sobre el “Pacto Fiscal”, ni para dejar de manifestar las inconformidades y posturas críticas ante las malas decisiones en diversos rubros de la vida pública, tomadas desde Casa Jalisco.